El vidrio templado curvo es una de las categorías tecnológicamente más avanzadas y estéticamente expresivas en vidrio arquitectónico. Representa la fusión perfecta de seguridad y forma artística.
El vidrio plano se calienta hasta su punto de reblandecimiento (aproximadamente 600-700 °C) y se forma en una forma curva bajo su propio peso o con la ayuda de un molde.